martes, 19 de noviembre de 2019


PRONOSTICAR


En un trabajo anterior escribí: “Pronosticar es el arte de identificar el futuro a partir de los indicios.
Cuando se habla de: “identificar el futuro” se señala un evento cuyos signos previos, generan una tendencia. ¡Claro! Se puede acertar o errar porque todo cabe en el tema de las probabilidades.
Una buena interrogante es: ¿A qué elemento se enfrenta el “ser social” cuando se le indican unos eventos futuros? El “ser social” es un nombre combinado acuñado para identificar al ciudadano común quien, fundamentalmente, puede reaccionar con incredulidad, con asombro, con fe o con menosprecio”.
Le invito, distinguido lector, a desmenuzar toda la palabrería precedente.

“El Futuro” es simple. Es el mañana, el después, el más adelante, el minuto siguiente y demás formas de hablar temporal o cronológicamente. Pero también, tal como lo condiciona la definición, es “lo que sigue” o “lo siguiente” y me explico: sentado frente a esta herramienta, computador, usted quiere escribir “parsimonia”. Entonces, el indicio suyo después de la primera silaba es: “si”. Claro, se puede equivocar si lo deseado escribir no es “parsimonia”, sino “paráclito, parásito, parabólico”.

Continúo con la respuesta a la interrogante, aquí simplificada ¿A Cuál elemento enfrenta el “ser social”? Uno solo. La incertidumbre.
Analice la estructura de la palabra “incertidumbre”. Es un vocablo que denota una “falta de conocimiento seguro”. De seguidas, imagine tres situaciones distintas: primera, viaja por carretera y se hospeda en un “motel” en el punto destino. Al sacar del baúl del carro su equipaje se pregunta: “¿traería jabón? ¿tendrán acá?”. Segunda, quiere invitar a alguien a un almuerzo y no recuerda el saldo de su cuenta y por último, un amigo le pregunta “¿viste la carrera de Fórmula Uno?” ¿sabes quién gano en Singapur?”.
Todas tienen sus respectivas respuestas: en la primera, no recuerda si carga o no jabón de tocador, por tanto, tiene una abundancia de “falta de conocimiento seguro” y entonces, está expuesto a la casualidad de que falte, también, en el establecimiento, lo cual sería el colmo de la casualidad. Claro, esto último no es cierto, pero “nunca se sabe cuándo el pez bebe agua”. Similar situación ocurre con la invitación al almuerzo: no sabe, no recuerda si tiene suficiente dinero para compartir la hora del almuerzo con su potencial invitado. La última pregunta tiene una respuesta que, si se quiere es dicotómica: Si o No. Distinto hubiese sido que le consultaran si el triunfador era la primera vez que obtenía o no una victoria en ese circuito y de noche.

Entonces, pronosticar tiene esa cualidad predictiva. Es matemática cuando se extrapola o predicen unas cantidades futuras con otras ya ocurridas o archivadas. Pero no es matemática cuando te dicen: “no comas el fruto de aquel árbol del paraíso porque lo lamentarás”; “no consumas estupefacientes porque te harás adicto”; “anda y compra los vegetales del almuerzo que pueden agotarse”.
De continuar con las explicaciones filosóficas sobre el tema “Pronosticar”, seguramente se generará un aburrimiento porque las relaciones entre este título, el anterior y el próximo tienen el claro objetivo de dar a conocer unas singularidades numéricas de una variable que todos aspiran tener: el dólar y ello no está evidenciándose en el contenido de estas páginas.

Ahora bien, publicar esos análisis y resultados cumple el propósito de difundir el conocimiento, dar a conocer ciertas secuencias y comparar con resultados de otros. En este sentido, insertaré el primer cuadro y la pertinente explicación sobre su cabida.

FECHA
COTIZACIÓN
COTIZ. AJSTD
DIF (↔)
01/01/2019
730,290
636,274
-94,016
02/01/2019
730,290
693,957
-36,333
03/01/2019
781,280
756,869
-24,411
04/01/2019
810,960
825,486
14,526
05/01/2019
841,240
900,322
59,082
06/01/2019
841,240
981,943
140,703
07/01/2019
841,240
1.070,964
229,724
08/01/2019
910,680
1.168,055
257,375
09/01/2019
981,350
1.273,948
292,598
10/01/2019
1.120,170
1.389,441
269,271
11/01/2019
1.890,120
1.515,405
-374,715
12/01/2019
2.189,470
1.652,788
-536,682
13/01/2019
2.189,470
1.802,626
-386,844
14/01/2019
2.189,470
1.966,048
-223,422
15/01/2019
2.970,470
2.144,285
-826,185
16/01/2019
3.100,180
2.338,681
-761,499
17/01/2019
3.155,680
2.550,700
-604,980
18/01/2019
2.951,880
2.781,941
-169,939
19/01/2019
2.902,870
3.034,145
131,275
19/01/2019
2.902,870
3.309,213
406,343
20/01/2019
2.902,870
3.609,219
706,349
21/01/2019
2.902,870
3.936,422
1.033,552

En primer lugar, la serie consta de 22 fechas. La columna encabezada por “COTIZACIÓN” refleja el precio publicado a las 5 y 21 minutos de cada fecha en el portal “Dólar.Today” correspondiente al monto al cual cerró la cotización, valga la redundancia, de la variable o mercancía US Dólar el o los días anteriores. La columna encabezada por “COTIZ. AJSTD” contiene los teóricos montos que ajustan el comportamiento de la variable, los cuales cumplen unas determinadas características matemáticas. La última columna, denominada “DIF (↔)” es el resultado de la sustracción de las dos cantidades precedentes, vale decir, “COTIZ. AJSTD” menos “COTIZACIÓN”. Hasta aquí no ha ocurrido nada extraordinario, salvo la determinación de la ecuación que mejor ajusta los datos provenientes del mercado. Sin embargo, vale la pena observar la última columna en la cual los valores negativos están sombreados con color y escritos en negrita y surge la pregunta acerca de si representa o no, tiene o no algún significado, la siguiente cifra: 3784.

Tome nota, ahora, de la dimensión del siguiente cuadro, el cual contiene de izquierda a derecha lo siguiente:
1.    El pronóstico de la cotización para cada una de las siguientes fechas del próximo lapso de 22 días, tal como se refleja en la última columna del mismo.
2.    La cotización real o dato del mercado publicado a la misma hora, 5:21 am, de la fecha señalada.
3.    La diferencia entre ambas cantidades

PRONÓSTICO
MERCADO
DIFERENCIA
FECHA
4.293,289
2.548,140
-1.745,149
22/01/2019
4.682,509
2.431,520
-2.250,989
23/01/2019
5.107,014
2.380,610
-2.726,404
24/01/2019
5.570,004
2.415,170
-3.154,834
25/01/2019
6.074,968
2.560,860
-3.514,108
26/01/2019
6.625,710
2.560,860
-4.064,850
27/01/2019
7.226,381
2.560,860
-4.665,521
28/01/2019
7.881,508
3.188,620
-4.692,888
29/01/2019
8.596,028
3.196,120
-5.399,908
30/01/2019
9.375,323
2.915,880
-6.459,443
31/01/2019
10.225,268
2.715,410
-7.509,858
01/02/2019
11.152,267
2.580,250
-8.572,017
02/02/2019
12.163,306
2.580,250
-9.583,056
03/02/2019
13.266,003
2.580,250
-10.685,753
04/02/2019
14.468,668
2.430,780
-12.037,888
05/02/2019
15.780,363
2.486,250
-13.294,113
06/02/2019
17.210,974
2.605,010
-14.605,964
07/02/2019
18.771,281
2.808,330
-15.962,951
08/02/2019
20.473,042
3.120,460
-17.352,582
09/02/2019
22.329,080
3.120,460
-19.208,620
10/02/2019
24.353,382
3.120,460
-21.232,922
11/02/2019
26.561,203
3.275,240
-23.285,963
12/02/2019

Nótese las notorias diferencias entre el monto pronosticado de las siguientes 22 fechas y la cotización del mercado. Estos 22 precios predichos han sido revisados “n” veces y hasta ahora no se ha encontrado ningún error de cálculo por lo que se termina acogiendo el resultado por efecto de la aplicación de la fórmula matemática de forma logarítmica que la origina los datos del mercado incluidos en el primer cuadro.

Evidentemente, para quien predice unos “futuros valores” como los obtenidos en la primera columna no dejan de ser sorprendentes y se califican de inciertos.
Lo errado no es el cálculo sino darlo a conocer ante los medios de comunicación masiva. Es en ese momento cuando se intuye que el mercado no se comportará de manera agigantada tan tempranamente. De hecho, los últimos tres valores se ubican en el intervalo de cotizaciones del mes de septiembre, los anteriores a estos en los meses de agosto, julio, junio, mayo y abril.

Continuará.

Nelson Romero Díaz
18.11.019
7:00 pm

viernes, 15 de noviembre de 2019


PRONÓSTICOS


Sustantivo de género masculino, número plural, usado para la identificación de unos probables resultados futuros obtenidos con la aplicación de unas determinadas técnicas y sustentados o basados en unos eventos ocurridos.

Es posible elaborar una lista de eventos futuros a sabiendas del olvido de algunos de relativa importancia. Así, por ejemplo: la temperatura del día en cada ciudad del planeta, la siguiente carta de la baraja de póker en una partida de Black Jack, el ganador de una próxima cita de la Formula Uno, el precio de los “comodities” en la Bolsa de valores de Nueva York, el monto del tipo de cambio entre dos signos monetarios.
Por otra parte, aún más difícil es la obtención de otros eventos, por ejemplo: la renuncia de un alto funcionario de un gobierno, la salud de una señorita concursante del Miss Mundo, el asesinato de una figura de la moda, el éxito de una obra literaria, la escalada en estos tiempos al primer lugar en el ánimo de la juventud de una obra musical tal como el “Lago de los Cisnes”

Pronosticar es el arte de identificar el futuro a partir de los indicios. Cuando se habla de: “identificar el futuro” se señala un evento cuyos signos previos, generan una tendencia. ¡Claro! Se puede acertar o errar porque todo cabe en el tema de las probabilidades.
Una buena interrogante es: ¿A qué elemento se enfrenta el “ser social” cuando se le indican unos eventos futuros? El “ser social” es un nombre combinado acuñado para identificar al ciudadano común quien, fundamentalmente, puede reaccionar con incredulidad, con asombro, con fe o con menosprecio.

Reacciona con incredulidad cuando una predicción sobre el futuro de uno de sus afectos no es el mejor. Rememore algún evento cercano a un familiar, un amigo, un conocido o un ídolo suyo. Rememore el impacto causado por escuchar el probable desenlace de un cuadro sanitario en el paciente de un especialista médico.
Reacciona con asombro cuando el evento pronosticado ocurre en el momento justo cuando fue avizorado que sucedería porque las condiciones periféricas del individuo cambian en un instante y lo predicho se hace realidad ¡No lo puedo creer! ¡Ese tipo lo dijo!
Rememórese un hecho ocurrido en Venezuela, cual fue el atentado contra el Presidente Rómulo Betancourt. Recuérdese que, dada la magnitud de la explosión, el estado final del vehículo, la soledad momentánea del entorno urbano post explosión, las probabilidades de sobrevivir fueron consideradas mínimas. Sin embargo, el resultado fue: sus manos quemadas. ¡Asombroso!
Reacciona con fe cuando la persona ha generado mental y espiritualmente unos hilos, como quien maneja marionetas, y se produce el evento deseado. Imagínese a un recién egresado universitario que anhela trabajar en la docencia del alma mater, su esfuerzo mental diario, a una hora específica, con un grado de concentración tal que el individuo sude. Recibe su buena noticia y, es entonces, cuando el sujeto expresa en su interior ¡Gracias Dios mío, por haberme concedido este pedimento!
Reaccionar con menosprecio es muy común en este país. Los especialistas en materias específicas predicen la segura ocurrencia de ciertos hechos y tanto pobladores como funcionarios públicos argumentan rebatiendo las tesis, sino esgrimiendo razones tales como: “no somos cómo…”; “ese es más honesto que la Madre Teresa de Calcuta”; “¡Que va! nunca llegaremos a ser …”. En estas recientes frases, se ha obviado la mención de los adjetivos con el propósito de no sesgar el contenido de este trabajo. Con esto se cierra este largo paréntesis.

Se decía en líneas anteriores que pronosticar, predecir o, también, prospectar es una tarea compleja. Cito un ejemplo real, está referido a la cotización de la moneda corriente estadounidense en el mercado abierto y tomando como referencia su cuantía publicada diariamente a las 5 horas 21 minutos de la mañana de cada día; igualmente, la referencia horaria ha cambiado recientemente a las 8 y 21. Un aviso: lo anunciado se puede hacer con otras variables y con datos de otras fuentes. Y a continuación, se reseña cada sub tarea realizada.

Primero, se establece un lapso de análisis. Comprende una seguidilla de veintidós (22) días, en este año. En los anteriores años, se realizó con 21. Segundo, se elabora una gráfica a semejanza de un electrocardiograma y mediante una herramienta matemática se determina la expresión numérica de mejor correlación y coeficiente de determinación. Estos son términos estadísticos.
Tercero, se analiza numéricamente cual es la igualdad o ecuación que mejor ajusta los datos provenientes del mercado y se efectúa el cálculo para obtener los parámetros indicadores de la tasa de crecimiento, o de decrecimiento, promedio en el período, y el de la cotización origen de la curva representativa. Cuarto, se obtiene el monto ajustado y se compara con el del mercado. Se obtendrán valores superiores e inferiores a este y se podrá establecer un patrón de secuencia de unos y otros. Quinto, se pronostica el siguiente período de 22 días y luego se compara con el del mercado. Sexto, se repiten los cinco pasos anteriores y el sexto también.

¿A cuál conclusión se llega con una labor de seis pasos como la mencionada? La más evidente es que la correlación de datos se produce entre el monto de la cotización y el ordinal del día y este, en todas las series que se analicen será del 1 al 22 u otra forma. Una segunda conclusión es la obtención de la tasa de crecimiento o decrecimiento de la cotización diaria, con la cual se puede estimar cual sería el Ajuste Anual y considerarlo como una especie de “Índice de Precios Simples”. Tercero, si se diera a conocer la cantidad de operaciones que se realizan diariamente y a cuál monto es factible la obtención de un mejor Índice Prospectivo de la Inflación de una mercancía de intercambio diario como si fuera un pote de leche.

Dada la extensión de este título: “Pronósticos”, se hace aconsejable una segunda y hasta tercera parte para evitar la fatiga del lector sobre un tema que es muy técnico, muy matemático. Se sigue.


Nelson Romero Díaz
14.11.019
8:12 pm