viernes, 18 de marzo de 2016

SETENTA  Y  SEIS

NELSON ROMERO DÍAZ
16 DE MARZO DE 2016

No es un dato para las loterías del país, pero si la denominación del ordinal de la serie anual correspondiente a la fecha de hoy, 16 de marzo del año 2016. Este comprende 366 días calendario de los cuales 261 son hábiles y el resto, 105, son sábados y domingos; 52 fines de semana y un sábado adicional que es el 31 de diciembre.

La Estadística definida por el profesor Yule como “la ciencia que trata de la recolección, clasificación y presentación de los hechos sujetos a una apreciación numérica como base a la explicación, descripción y comparación de un fenómeno”  ha estado ligada a mi persona desde cuando iba al viejo hipódromo de “El Paraíso”, al Universitario a ver los juegos de Magallanes, Oriente u Orientales contra el resto de los tres equipos de la Liga Central de Beisbol y cuando ganaba o perdía metras en el patio del colegio, las vueltas de la montaña rusa del Coney Island de Los Palos Grandes. Como se lee, en un principio fue una relación casual, fortuita. Con el devenir del desarrollo educativo y la preparación profesional llegó el conocimiento de la Estadística, tal como está definida al principio de este párrafo.

En esta tierra llamada Venezuela se producen eventos cuyo seguimiento es tarea de algunos, la clasificación es de otros y el análisis de muchos. Un fenómeno, convertido en fantasma por obra y gracia de quien sabe quien, es la equivalencia diaria entre la moneda nacional, el bolívar y la moneda de cambio internacional, el dólar. Esa similitud es publicada por un portal, cuyo nombre obviaré porque es excesivamente conocido.

¿Por qué analizo este fenómeno? Trataré de explicarme lo más sencillamente posible para no abrumar con la exposición de las fórmulas y la sobrecarga de datos numéricos. Al fin y al cabo, lo que ocurre con esa paridad es similar a los “amores de un día”; son fugaces, llegan, se van, a algunos les satisfacen la elevación diaria, pero a otros les aleja algunos sueños.

Uno, quien habla, reflexiona, se plantea controversias, deduce respuestas y conclusiones. Posteriormente le cuesta creer algunos matices, pero finalmente los acepta. La primera aceptación es la del tamaño del mercado. ¿Puede ser tan extraordinariamente grande un mercado tan volátil que sus resultados puedan hacer tambalear las economías de los países? No se saben las cantidades transadas diariamente, pero en principio ese tamaño no lo es como para temer. La segunda aceptación es una interrogante  ¿Incide tanto el sube y baja de su precio para considerarlo una especie de “golpe de estado” provocado por facinerosos? Incide en la medida de la inestabilidad de la vida común, en lo nocturno del porvenir que se asoma. La tercera aceptación es otra interrogante. ¿Quién se beneficia de la constante subida de cotización? La respuesta es sencilla: todo aquel que tenga cantidades extraordinarias de unidades monetarias sobrantes.

Vuelvo a interrogar y responder ¿Por qué se analiza el comportamiento de la unidad monetaria extranjera, convertida en innombrable? Muchas razones. La primera y principal, curiosidad estadística; sobre todo cuando los resultados del análisis y de los cálculos se dibujan en una carta y generan otras expectativas. Una segunda razón es la opacidad del modo de actuar “nacional”. No hay records estadísticos para consultar y, para añadidura, todo es un misterio, tanto en lo público como en lo privado. Tercero, la mayor parte de los bienes de capital del país tienen más de 25 años de instalados y hay datos e índices que el Banco Central de Venezuela (BCV) que debía haber publicado y no hay forma ni manera de obtenerlos. Cuarto, el campo de trabajo profesional en el cual me desempeño.

¿Cuál es el resultado del análisis realizado que merezca ser publicado en un artículo titulado “SETENTA Y SEIS”? Es sencillo, sin embargo debo establecer unas particularidades referenciales que son las siguientes:
  1. El tiempo calendario fue subdividido en 9 intervalos de 38 días y 1 uno de 37. El tiempo hábil, 261 días, en otros nueve lapsos, pero de 29 días.
  2. Se han determinado los valores o cantidades de las medidas de tendencia central y otros datos estadísticos en una cantidad mayor de 15 renglones.
  3. Se lleva un registro del cambio diario del promedio aritmético de la cotización del Dólar Today, del Dólar Implícito, del Dólar Simadi y del Dólar Efectivo por cada día. Igualmente, lo referente al monto paritario entre el Peso Colombiano y el Dólar Estadounidense.

¿Cuál es la presentación de la recolección, clasificación y procesamiento? La mostrada a continuación. Así, lo que ha ocurrido desde el 1° de enero hasta el 16 de marzo, es decir, todo el calendario es:

Cotización más alta

1.211,54 
Cotización menor

833,30 
Monto más repetido           
6 veces consecutivas
1.211,54 
Promedio Aritmético
Primeros 38 días
908,69 

Segundos 38 días
1.090,19 

Enero de 2016
887,59 

Febrero de 2016
1.035,69 
Variabilidad entre lapsos de 38 días
19,97 UP (%)
Mayor diferencia entre Máximos y Mínimos
106,28 

El siguiente lapso de 38 días culmina el 23 de abril de 2016.

Para los veintinueve días hábiles del primer lapso se tienen los siguientes indicadores, todos excepto la variabilidad, en unidades monetarias venezolanas por cada una internacional.

  1. Cotización más alta: 1.016,39
  2. Cotización menor:        833,30 
  3. Monto más repetido:    838,90 
  4. Promedio Aritmético:    917,91
  5. Variabilidad:                     7,54 UP (%)
  6. Mayor diferencia entre Máximos y Mínimos:  183,60

Hay más datos, pero está bueno por ahora. Calzado en los zapatos de un lector que pregunte la utilidad de lo reflejado acá, obtendría por respuesta un notorio: mucho. No solo son estos datos sino, por ejemplo, el pronóstico de los siguientes lapsos, la corroboración de si la serie se comporta linealmente o de otra manera, la obtención o construcción de tablas de datos demostrativos de las variaciones de algunos parámetros.


Lo reflejado aquí pertenece al pasado. Pero dígase como Milán Kundera: “La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido”.

viernes, 4 de marzo de 2016


NUEVE  SEMANAS

Nelson Romero Díaz
28 de febrero de 2016


Me visto de riguroso negro: pantalón, camisas y medias. Me cito con la Catira Regional. Ella me acompaña y entre ambos añadimos al título “.....Y MEDIA” y comienza el rodaje de la versión venezolana de “NUEVE SEMANAS Y MEDIA”, en las paradisíacas playas del Lago de Maracaibo cerca de la desembocadura del río “Gris” y, también, en los estudios del Barrio “Al final, todo es un lío”. Al igual que en otras obras los personajes son reales, más su identidad ha sido cambiada para proteger a los inocentes y evitar las acusaciones respectivas, incluyendo las de plagio intelectual.

A los efectos del amable lector, dedicando sus tiempos de ocio al conocimiento detallado de lo que ocurre con las actividades mercantiles, comerciales y financieras en pleno desarrollo del país, estas páginas, no serán muchas, sobretodo porque la información a presentar es muy técnica. Ella estará dedicada a informar sobre las medidas de posición y de dispersión de un sujeto protagonista de la vida diaria bautizado esta vez como “El Juglar de los Montes” y sus compañeros de farra, todos con nombres ficticios para, se reitera, proteger a los inocentes. Como usted lee, se habla de un argumento fílmico.

Esta narrativa arranca el viernes primero de enero y termina el domingo veintiocho de febrero. Son 59 días y estos conforman 1 semana de tres días, la primera del año, y las restantes 8 son de siete días. Obviamente, la semana 5 divide al período en dos: de la 1 a la 4 y de la 6 a las 9. Podría llamarse la semana medianera o, técnicamente, el cuartil 2.

¿Y que se tiene, entonces? Fíjese en el siguiente cuadro, su encabezamiento y los nombres de los protagonistas de la película

PROMEDIOS ARITMÉTICOS. 28 DÍAS de FEBRERO
JUGLAR
CÓMPLICE
DESHECHO
CORREVEDILE
1.033,767
276,317
201,402
907,660

Espero y confío que con su inteligencia, amable lector, descubra los personajes mencionados, las asociaciones nominativas y las cantidades referidas a una relación paritaria entre monedas de circulación nacional en sus respectivos ámbitos territoriales. Pero hay más, ¡ya verá!

PROMEDIOS GEOMÉTRICOS. 28 DÍAS de FEBRERO
JUGLAR
CÓMPLICE
DESHECHO
CORREVEDILE
1.033,385
276,063
201,392
907,708
PROMEDIOS MEDIANALES. 28 DÍAS de FEBRERO
JUGLAR
CÓMPLICE
DESHECHO
CORREVEDILE
1.026,230
275,510
199,930
885,710
VALORES REPETIDOS. 28 DÍAS de FEBRERO
JUGLAR
CÓMPLICE
DESHECHO
CORREVEDILE
1.016,390
271,000
202,940
873,240

Las cantidades mostradas son las medidas estadísticas llamadas medidas de posición. Estas  son: el promedio aritmético o el promedio, como normalmente se le identifica; la mediana y la moda. Estas tres son las más utilizadas y conocidas, mientras el promedio geométrico es más específico para cálculos de otro orden estadístico.

La Variabilidad, es decir la cantidad porcentual con respecto al promedio, del cuarteto, de manera individual, durante los 28 días del mes de febrero computados fue del tenor siguiente:

VARIABILIDAD. 28 DÍAS de FEBRERO
JUGLAR
CÓMPLICE
DESHECHO
CORREVEDILE
2,777
4,452
1,030
4,750

Para los curiosos: el porcentaje de crecimiento diario de “Juglar de los Montes” durante el mes de enero fue de 1,006 unidades porcentuales  y en los 29 de febrero, el porcentaje de cambio diario alcanzó apenas el 1,002 por ciento. ¡Ambos son una insignificancia!

¿Se puede establecer una relación de paridades monetarias con los resultados de las medidas de posición central? Evidentemente sí. La clave está en el peso específico de los componentes. Para ello habría que construir una tabla o cuadro, denominado “tabla de pago” con unas asignaciones cuantitativas y tres escenarios cualitativos. Estos son:

TABLA  DE  PAGO
ESCENARIO
JUGLAR
CÓMPLICE
DESHECHO
CORREVEDILE
A (ÓPTIMO)
40,00 %
25,00 %
30,00 %
5,00 %
B (NORMAL)
17,50 %
35,00 %
40,00 %
7,50 %
C (PÉSIMO)
60,00 %
12,5 %
17,5 %
10,00 %

El siguiente evento es la obtención de las cantidades resultantes del producto de los respectivos porcentajes anteriores por los promedios geométricos individuales de los 28 días del mes de febrero. Vea la siguiente tabla.

ESCENARIO
JGLR
CMPLC
DSHCH
CRRVDL
VALOR
A (ÓPTIMO)
413,354
69,015
60,417
45,385
588,172
B (NORMAL)
180,842
96,622
80,556
68,078
426,099
C (PÉSIMO)
620,031
34,507
35,243
90,770
780,553

Las tres últimas celdas de la matriz inserta arriba enseña que el menor valor es de 426 unidades y el mayor es 781 unidades. Ambos son representativos de la probable paridad entre la moneda de circulación nacional, el bolívar, y el del mercado internacional, el dólar. Los escenarios Óptimo, Normal y Pésimo están determinados por la aceptación o rechazo de las cotizaciones de Cómplice y Desecho, en el mercado local. Es notorio que la cotización óptima es el punto central e igual a 588 unidades.


Por último, cada quien juzgue este contenido. Sin embargo, un breve comentario final sobre el tema se hace necesario debido a que se ha obviado dar más detalles numéricos sobre los sujetos porque el mercado se desenvuelve según las necesidades de los actores y el análisis estadístico no lo explica todo.

domingo, 28 de febrero de 2016

INTERPRETACIONES

Nelson Romero Díaz
21 de febrero de 2016


Interpretación es el sustantivo del verbo interpretar, al cual el Diccionario de la Lengua Española en su versión digital le asigna ocho acepciones, siendo la tercera y cuarta las más utilizadas. Tiene varios sinónimos entre ellos, lectura, exégesis y comentario.

Entrando en sintonía con la modernidad formularía varias preguntas con sus respectivas respuestas que según el cristal con el cual se mire tendrá diversas lecturas. Recuerdo a Marta Colomina en su etapa mediática en la planta Globovisión cuando les preguntaba a sus entrevistados: “¿Qué lectura le da a tal o cual gesto tenido por Perico de los Palotes con Chester, el asistente del Marshall Dillon?”
Comprendo la reacción de cualquier lector avisando la caída de la cédula, pero no importa; ellas están para eso, para caerse en un país sin memoria.

Formúlense algunas interrogantes: ¿Alguien recuerda que durante el paro petrolero un paisano le recomendara no hacer las colas para comprar gasolina? Seguramente, la mayoría no. Otra consulta y luego, las “lecturas” de los hechos.
¿Alguien recuerda que el sector privado de la economía proclamara  a los cuatro vientos que la actividad privada aporta al Estado más recursos que lo imaginado por muchos? Probablemente, no.
Con referencia a la primera de las preguntas, recuerdo que en conversaciones con amigos y conocidos, y tazas de café de por medio, lo comenté. Les manifesté la inconveniencia de montar guardia, por largas horas, en las estaciones de combustible. Hacerlo, insistí, era una señal para el régimen; era la plena disposición del ciudadano común a hacer filas futuras para adquisición de comida, productos farmacéuticos, medicinas y otros bienes de consumo. Más de uno me tildó de loco, cuando le recordé la promesa de llevarnos a “turistear al mar de la felicidad”. Fue en vano la advertencia.

Ha pasado un tiempo precioso para el criollo; en un cuarto o un tercio de su duración terrenal ha ido desmejorando diariamente su calidad de vida, de manera imperceptible quizás y no pasa nada. Se acerca a veinte años el lapso de este régimen, el del binomio Chávez – Maduro, y el venezolano ha ido haciendo como la escena tantas veces narrada del sapo en la olla con el agua calentándose y el pobre batracio escalando las paredes para no caer y quemarse, pero las fuerzas les fallan. A los venezolanos les podrá ocurrir lo mismo: se debilitarán y ¡zas!

Las “lecturas” de los ciudadanos con respecto a la “política” del manejo de los asuntos de la nación son diametralmente opuestas a la de los “operadores políticos” sean gubernamentales o de oposición. Los gubernamentales actuales tienen la convicción de que los recursos del Estado son objeto de repartición entre los jerarcas y allegados, mientras el pueblo es esclavizado. Los de oposición, en razón de sus cálculos evitan llamar algunas cosas por su nombre. Pensando en el caudal de votos no les dicen a los pobladores que todo cuanto se vive es consecuencia del mismo plan comenzado por Hugo Chávez.
Uno llega a pensar que dada la poca importancia que tenía su vida para este, Chávez, de tantas veces que lo dijo, si autogeneraría el mal que acabo con él o, por el contrario, la maldición del cementerio por abrir lo que no se debía acabó con él y hubo de cambiar al ejecutor del proyecto. No se distraigan: el plan es el mismo, los actores son otros; es el mismo libreto de teatro con otras caras.

El Régimen del Socialismo del Siglo XXI ha sido exitoso en su plan de desmoronar todo lo referido al Sistema Democrático. Promovió la huelga petrolera – Chávez dixit – y realizó los cambios que le dio en gana en la Industria de la mano de Rafael Ramírez Carreño quien ejerció la doble función de “Supervisor del Estado” y Presidente de PDVSA hasta la postración actual.

El venezolano común no comprendió, ni lo ha entendido aún, el objetivo “político” del régimen el cual ha estado encubierto siempre por la idea de la igualdad social. No interpretó correctamente el mensaje de “paz y amor” inicial como tampoco los analistas políticos, los “expertos constitucionalistas” y los “operadores del diario ocurrir”.

El país necesita una voz que le hable. Puede ser una o un conjunto de ellas conocedoras de lo que ocurre y pueda acontecer. La Política, con mayúsculas, como la vida es similar a una partida de ajedrez; las piezas se mueven estratégicamente con la finalidad de vencer al contrario. El régimen ha empleado la táctica de atacar al Rey y a la Reina simultáneamente para capturar a esta y vencer a aquel. Ella, la Reina, es la exaltación cívica de los pueblos y la venezolana esta diluida en las colas mañaneras de los vehículos, en la de los “bachaqueros” a las puertas de tiendas y supermercados, en la revisión de las noticias, en la contabilidad del presupuesto familiar, en la cacería de la llegada de las raciones de productos de consumo masivo a las casas comerciales. Pero el gobierno afirma no tener la distribución de alimentos. Interprete esa voz ¿A quién quiere señalar?

En los años sesenta, los padres de muchos de los que hoy defienden al régimen, incendiaron la calle como si tuvieran una patente de corso y los de muchos de los militantes de oposición objetaban dicho comportamiento por considerar que contradecía los objetivos o argumentos esgrimidos por aquella izquierda política, entre los que se puede mencionar: la dependencia tecnológica, extranjera, la explotación por parte de los estadounidenses, el dominio mundial de estos. Han pasado cincuenta años y el discurso es “la misma consigna que a diario escucha, hoy en día.


Finalmente, una pregunta para cavilar larga, tendidamente y entre amigos, conocidos, afectos y familiares ¿Qué pasaría hoy si la misma patente de corso con la que aquellos incendiaban al país fuera propiedad de la oposición?